Caja, stock, cuenta corriente y facturación ARCA en una sola pantalla que sigue tu velocidad, no al revés.
Cada función resuelve algo que ya te pasa todos los días detrás de la caja.
Escaneá o tocá el producto, elegí cómo paga y el vuelto se calcula solo. Efectivo, tarjeta, billetera o fiado, sin frenar la fila.
La cuenta corriente de siempre, pero ordenada: saldo por cliente, límite y los pagos anotados cuando los traen.
Sabés qué se está por acabar antes de quedarte sin nada. Vendé por unidad o por kilo, con costos y margen a la vista.
A, B o C según el cliente, con CAE y QR de ARCA en la misma pantalla del cobro. Sin saltar a otro sistema.
Cuánto entró por cada medio de pago, qué se vendió más y cómo cierra la caja del turno. Claro, sin armar una planilla.
El que atiende cobra y nada más; vos ves los números. Sumás gente al equipo y le das el acceso justo.
Cuatro roles listos. Vos decidís quién toca la caja, quién el stock y quién ve la plata.
Arrancás con 7 días de prueba. Sin permanencia: si no te sirve, lo dás de baja y listo.
Va por separado de tu plan, en paquetes según cuántas facturas emitas por mes. La activás cuando la necesitás: si no facturás, no la pagás.
Seguís cobrando igual: los datos quedan en tu equipo y, cuando vuelve la conexión, se sincronizan solos. No perdés ninguna venta.
No. Es un módulo aparte: lo activás si necesitás emitir A, B o C y se cobra por separado de tu suscripción. Si no facturás, no lo pagás.
En las dos. Abrís el navegador y entrás; podés escanear con la cámara del teléfono o con un lector común por USB.
Podés ir cargando los productos a medida que los escaneás, o subir tu lista de una. Arrancás con lo básico y completás sobre la marcha.
Sí. Con el rol de cajero solo puede registrar ventas; las ganancias y los reportes quedan reservados para vos.
Creás la cuenta, cargás unos productos y ya cobrás. Minutos, no días, y sin que venga nadie a instalarte nada.
7 días gratis, sin tarjeta. Cargá tu primera venta hoy mismo.